Rodeada de misticismo y a veces contradictorias significaciones, la calavera ha representado a través de los siglos uno de los símbolos más poderosos en la cosmovisión de incontables culturas. Comúnmente asociada a la muerte y al peligro, su figura también encuentra un tributo en notables creaciones de alta relojería que celebran el folklore y el arte de un país, o que recuerdan a temerarios hombres que hicieron de esta imagen su bandera.

Hublot Big Bang Calaveras

Presentado en la pasada edición del Salón Internacional de Alta Relojería México, el Big Bang Calaveras es una edición de tres modelos: 30 de cerámica, 20 de acero y 10 de oro rojo. Para Hublot, este símbolo representa el cambio, el renacimiento o simplemente la vida. “[…] Los mexicanos lo interpretan como un mensaje de esperanza, de continuidad. Nos encanta el enfoque festivo y positivo del Día de Muertos”, expresó Ricardo Guadalupe, CEO de Hublot.

Las tres versiones se presentan en una caja de 44 milímetros, hermética hasta 100 metros de profundidad, que integra el calibre HUB1401 de carga automática y reserva de marcha de 42 horas. La esfera grabada presume la inscripción MEX17, de la misma forma que en la correa de caucho negro.

 

HYT Skull 48.8 mm

Para HYT la utilización de esta figura dista mucho de ser una moda. La firma hidromecánica enfatiza la labor de los primeros artesanos que fabricaron relojes portátiles del siglo XVI, durante el florecimiento de la corriente artística del memento mori, quienes entendieron el verdadero significado de la calavera: “Aprovechad bien el tiempo, amigos; la vida es efímera.”

La caja de este es Skull -reducida de 51 a 48.8 milímetros- por primera vez está realizada en oro rosa 5N y titanio DLC negro. Las horas se indican en el bisel exterior a través del fluido negro que rodea la calavera, mientras que la esfera tratada con pulido con chorro de arena presume un atractivo efecto granulado. Incorpora un calibre mecánico de cuerda manual, con 65 horas de autonomía e indicación de reserva de marcha y segundero en los ojos de la calavera.

 

Alexander Shorokhoff “Los Cráneos”

La idea detrás de “Los Cráneos”, una edición de 47 ejemplares, nació cuando Shorokhoff descubrió el trabajo pictórico de Frida Kahlo durante una visita a México en 2017. El nacido en Moscú se sintió fascinado por los símbolos de la cultura prehispánica hallados en la obra de la artista y de manera especial en las calaveras representadas en el cuadro cuyo título bautiza a esta colección.

Shorokhoff ha colocado la función de doble huso horario en los dos cráneos plateados, montados sobre una esfera negra adornada con insertos color plata. Dentro de su caja de acero de 46.5 milímetros laten dos corazones, dos movimientos automáticos ETA 2671.As con reserva de marcha de 42 horas. El número de piezas (47) a los que se limita la colección, corresponde a los años que Frida Kahlo vivió.

 

Fiona Krüger Petit Celebration Skulls “Eternity”

Cautivada por la celebración de Día de Muertos cuando vivió en México durante su infancia y por un reloj con esta imagen que se asociaba a la reina María de Escocia, la calavera se ha transformado en la figura habitual en los diseños de esta relojera independiente de origen escocés.

Su más reciente modelo presume un disco de 3 capas, minuciosamente detallado y pintado a mano con laca, en colores cargados de significado para la celebración mexicana. A través de los ojos de esta calavera puede apreciarse el movimiento esqueletizado y el bisel presume diamantes y piedras preciosas de 7 colores que representan al anillo “Eternity”, un regalo de su abuela que simboliza el tiempo infinito, el amor eterno y todo lo que puede perdurar.

Esta edición está limitada a 18 piezas de caja de acero de 48 x 34 milímetros de diámetro, protegida por cristal de zafiro. Está impulsado por un movimiento mecánico de carga automática, esqueletizado y con masa oscilatoria grabada y decorada a mano.

 

Bell & Ross BR 01 Laughing Skull

En una más de sus disruptivas facetas, la figura de la calavera de Bell & Ross nacida en 2009 se estrena con un nuevo movimiento autómata que anima su mandíbula y provoca una particular sonrisa. Un espectáculo mecánico que traza su inspiración en los Jaquemarts del siglo XIV, cuyo movimiento se obtiene al dar cuerda al nuevo calibre BR-CAL.206.

El legendario Jolly Roger -símbolo de la muerte y la valentía-, históricamente plasmado en banderas piratas y en uniformes de la milicia, toma su forma mediante los cuatro puentes que fijan la platina a la caja decorada con motivos “clous de Paris” y que, en una de sus versiones, está adornada con más de trescientos diamantes. Las referencias Light y Full Diamond presumen un engaste de 104 y 394 diamantes, respectivamente, y están limitadas a 99 piezas cada una. La versión sin piedras preciosas está limitada a 500 ejemplares.

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