Seleccionar página

Mediante el uso del engaste estilo “nieve” en cuatro ediciones de oro rosa o blanco, la manufactura pone un toque festivo a su famoso modelo Golden Bridge. Esta compleja técnica, vista a menudo en creaciones de alta joyería, consiste en ordenar diamantes de distintos tamaños hasta cubrir por completo -en el caso de estas referencias- las superficies del bisel y los cuernos de la caja.

En este ejercicio joyero la experiencia y la audacia del engastador son los únicos factores decisivos: la irregularidad en las formas, totalmente deliberada, descarta la estandarización del engaste y exige que cada una de las monturas de los diamantes deba ser trabajada de forma individual. Esta meticulosa labor da lugar a una composición irrepetible, totalmente alejada de los tradicionales engastes con diamantes de corte brillante y baguette.

“El resultado de cada Golden Bridge con engaste nieve es totalmente único. Son verdaderas piezas de alta relojería y alta joyería a la vez, y nunca produciremos dos relojes idénticos. Este engaste simboliza la filosofía de Corum: explorar nuevos caminos y dejar atrás las convenciones para ofrecer a nuestros coleccionistas un calibre verdaderamente único en el mundo, nuestro exclusivo movimiento baguette, y un engaste muy exclusivo, que hasta ahora casi no ha sido utilizado en la historia de Corum.”, explicó Jérôme Biard, CEO de Corum.

Esta edición invernal de Corum está disponible para hombres (Golden Bridge) y mujeres (Miss Golden Bridge), en cajas de forma tonel realizadas en oro rosa o blanco. La versión masculina presume un engaste de 314 diamantes (2.68 quilates), mientras que la referencia femenina ostenta un total de 245 diamantes (1.28 quilates). Todos los modelos incorporan un calibre mecánico de cuerda manual con reserva de marcha de 40 horas. La caja es hermética hasta 30 metros de profundidad y se complementa con cristal de zafiro por ambos lados y una correa de piel de aligátor negra o café.

Pin It on Pinterest