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Para completar el extenso catálogo de complicaciones que ofrece la colección L.U.C, Chopard ha conquistado la simbiosis perfecta entre innovación técnica y extrema elegancia. Con el nuevo L.U.C Flying T Twin, la manufactura estrena su primer movimiento de tourbillon volante automático, integrado en una caja de sólo 7.2 milímetros de espesor en oro rosa ético, certificado Fairmined de 18 quilates.

Algunas de las virtudes que destacan en este modelo son su certificado de cronometría (Punzón de Ginebra y COSC), y el sistema de parada de segundero -muy raro en un tourbillon- para la puesta en hora. Siendo una primicia para la manufactura, el tourbillon volante debía ocupar un lugar protagónico en la esfera de oro macizo trabajada en guilloché a mano. Por tal motivo, una abertura generosa a la hora 6 revela la compleja construcción del tourbillon a través del movimiento.

Esto nos lleva a las virtudes del movimiento, el calibre 96.24-L, evolución del primer movimiento de la manufactura, entre las que destacan su grosor de 3.30 milímetros, el sistema patentado Twin de doble barrilete y una reserva de marcha de 65 horas.

Por otro lado, el gran atractivo de su esfera recae en el color gris rutenio -que contrasta con el oro rosa de la caja de 40 mm y los índices-, en combinación con el motivo de alvéolos que ocupa el medallón central que, con su forma de colmena, refiere al primer logotipo utilizado por Louis-Ulysse Chopard.

El nuevo L.U.C Flying T Twin de Chopard se ha lanzado en una edición limitada de 50 ejemplares. Su caja de oro rosa de 18 quilates es hermética hasta 30 metros de profundidad y se complementa con una correa de piel de aligátor negra mate -teñida con pigmentos vegetales- con hebilla de oro de las mismas características que la caja.

 

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